
Sin duda, uno de los avances más relevantes que está impulsando la Dirección de Arquitectura en el desarrollo de la edificación pública es la incorporación de criterios de sustentabilidad y eficiencia energética en los proyectos. Medidas que no sólo generan ahorros importantes en el gasto operacional de las edificaciones en términos de iluminación, climatización y consumo de agua, principalmente, sino que también contribuyen con el medio ambiente.
Quien ha liderado este proceso ha sido la arquitecta Margarita Cordaro, quien como jefa del Subdepartamento de Eficiencia Energética de la Dirección de Arquitectura ha realizado una labor incansable en los últimos años para el desarrollo de manuales para el diseño pasivo de los edificios, los Términos de Referencia de eficiencia energética y uno de los últimos avances a nivel transversal: la Certificación nacional de Edificio Sustentable, CES. Se trata de la primera certificación que acredita la sustentabilidad de los edificios de uso público que se construyen en el país.
Este significativo avance constituye un verdadero legado de su parte, tras 35 años aportando al desarrollo de la arquitectura pública desde distintas áreas al interior de esta Dirección. Durante su carrera ha obtenido reconocimientos a nivel ministerial y también en otros ámbitos, los cuales destacan su constante labor en el mejoramiento de la construcción pública. Uno de estos fue el premio Alfredo Johnson del Colegio de Arquitectos, el cual le fue entregado el año 2016, distinguiéndola como la mejor arquitecta del sector público y municipal.
-¿Por qué ahora hablamos de una construcción sustentable y no solo de eficiencia energética?
-En términos amplios, la construcción sustentable aborda la construcción de la edificación pública e infraestructura en un marco de sustentabilidad dentro de todo el ciclo de vida de los proyectos, desde sus etapas tempranas de idea, prefactibilidad, factibilidad, diseño, construcción, operación e incluyendo las fases de desmantelamiento y/o abandono; maximizando beneficios sociales, económicos y ambientales presentes y futuros, así como minimizando externalidades negativas sobre la calidad de vida de las personas y del medio ambiente. Es fundamental considerar los proyectos con una visión integral, en lugar de una mirada fragmentada, con el fin de lograr mejores y verdaderos estándares de sostenibilidad. Si bien desde el año 2006 estamos integrando paulatinamente y gradualmente exigencias de eficiencia energética, (diseño activo eficiente) en los proyectos de Edificación Publica gestionados por la DA MOP, era fundamental relevar el concepto de Diseño arquitectónico pasivo, ciclo de vida, emisiones etc.
-¿Por qué es importante que el Estado se haga cargo de incorporar criterios de sustentabilidad y eficiencia energética en la arquitectura pública?
Como DA MOP era importante incorporar estos criterios. Aunque la normativa oficial no los exigiera en su totalidad, la responsabilidad era entregar edificios públicos diseñados con criterios pasivos, construidos térmicamente eficientes, con mejorados estándares ambientales y con menores consumos energéticos, acordes con los desafíos que impone el mejor uso de nuestros recursos, el cuidado del medio ambiente y la ejecución de mejores ciudades para el desarrollo humano.
El objetivo es avanzar en el desarrollo de una edificación pública de calidad, que incorpore el diseño arquitectónico pasivo a través de una gestión integrada de proyectos que considere características como la zona geográfica, climática, ambiental y cultural de donde se emplazará, incorporar mejores estándares de confort térmico, acústico, lumínico y de calidad de aire para sus usuarios, un bajo y eficiente consumo de recursos de energía y agua, una mínima generación de residuos y emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), menores gastos de operación y la posibilidad de evaluar, calificar y certificar el grado de sustentabilidad ambiental del edificio a través de la Certificación nacional “Edificio Sustentable CES”.
-¿Cuál es el legado que le gustaría dejar para las generaciones que hoy se están haciendo cargo de la edificación pública en el país?
Desde mi punto de vista, que puede ser parcial, creo que es importante que tengan una visión y actitud positiva al enfrentar la gran responsabilidad de ejecutar la edificación pública. El trabajar con mandantes externos e internos, centralizados o regionales, con autoridades en todos los niveles, con distintos usuarios, con los consultores y contratistas y sus diversos equipos de trabajo, con las instituciones que validan y financian los proyectos de inversión y con la comunidad, donde la DA despliega toda su infraestructura física y el recurso humano, es un continuo desafío y crecimiento profesional, que se concreta con la ejecución de la obra pública.
Los logros y dificultades son muchos, el camino se debe construir, pero el trabajo en equipo, con la calidad de los profesionales que lideran, con el conocimiento de nuestras normativas, reglamentos y directrices, nos lleva a desarrollar nuestros procedimientos con eficiencia, oportunidad y calidad. Es increíble el aporte que hacemos al construir la obra pública y la satisfacción que nos queda al saber el beneficio que se entrega a la comunidad, a veces una pequeña escuela o un retén de frontera se convierten es un hito arquitectónico para el lugar, los usuarios y sus habitantes y en su momento es emocionante .
Por ultimo les quiero dejar la excelente experiencia que entrega el trabajo público, privado y la academia. Es increíble la sinergia que se produce cuando se trabaja integradamente en la consecución de metas y objetivos, donde es vital contar con la visión y aporte del sector privado y las universidades, en temas de innovación y el mejoramiento continuo, entre otros, de nuestro quehacer.